Cómo reducir los riesgos del uso continuo de fotocopiadoras

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Cómo reducir los riesgos del uso continuo de fotocopiadoras

Desde el momento de su invención, las fotocopiadoras son equipos que han hecho del duplicado de documentos una tarea más sencilla. Con el paso del tiempo y la implementación de nuevas tecnologías en su fabricación, integran funciones que nos facilitan un gran número de tareas en diferentes entornos, haciendo posible incluso la digitalización de material impreso con simplemente oprimir un botón. Sin embargo, y a pesar de ser indispensables en un gran número de entornos, el uso continuo de equipos de fotocopiado, por las características propias de su funcionamiento, puede tener algunos efectos negativos sobre la salud y el ambiente, sobre todo cuando no se emplean de manera correcta y cuando no reciben el mantenimiento adecuado. Para que puedas seguir disfrutando de todos los beneficios que un equipo de fotocopiado tiene para tu entorno de trabajo, en esta ocasión te presentaremos algunas recomendaciones que te serán de utilidad para reducir los riesgos más comunes y prevenir problemas derivados de la exposición a estas máquinas.

Antes que nada, es necesario que tengas en cuenta que todas las personas que hacen uso de un equipo de fotocopiado deben tener conocimientos básicos para poder operarlo sin ningún problema. En términos generales, todas las fotocopiadoras funcionan de la misma manera, pero según cada fabricante y modelo, presenta ciertas peculiaridades. Por esta razón, antes de comenzar a utilizar un equipo nuevo, es imprescindible que se lea el manual de uso. Sabemos que los usuarios de los equipos de fotocopiado son de lo más diversos y que día a día puede ser empleados por un gran número de personas, desde aquellos que cuentan con conocimiento especializado al dedicarse a actividades como imprenta, hasta el personal que labora en una oficina que sólo emplea las funciones básicas del equipo, y que en la mayoría de los casos no es posible darle una capacitación especial a cada usuario para que opere el equipo correctamente. Sin embargo, sí es importante que todos conozcan cómo tiene que operarse y qué hacer en caso de que se presente alguna falla, esto para evitar que el equipo se dañe y para actuar de inmediato en caso de que el mal funcionamiento represente un riesgo para el operario. Los problemas relacionados con la operación de una fotocopiadora pueden evitarse si el equipo se instala correctamente y si se utiliza de manera correcta, y en su mayoría, si se tienen los cuidados y precauciones necesarios es posible evitar atascos de papel, quemaduras, fallas eléctricas, atascos de alguna parte del cuerpo del operario y daños derivados de las sustancias químicas contenidas en el tóner.

Por lo anterior, además de ofrecer una capacitación básica a todos quienes hagan uso del equipo y contar con instrucciones de operación visibles en un área cercana a la fotocopiadora, es esencial que el equipo se instale en un espacio que reúna ciertos requerimientos. Como es sabido, el uso continuo de los equipos genera calor y el desprendimiento de algunas sustancias que pueden ser nocivas para los seres vivos, razón por la que se tiene que contar con una buena ventilación. Colocar el equipo en un lugar bien ventilado, con adecuada iluminación y que no sea en exceso húmedo, es clave para su correcto funcionamiento y para reducir riesgos. Además, es necesario que el sitio en el que se instale el equipo cuente con suficiente espacio para la manipulación del mismo, ya sea para utilizar sus funciones o bien, para facilitar el acceso en caso de que se tengan que reemplazar consumibles o llevar a cabo tareas de mantenimiento. Una correcta ventilación puede ser suficiente para reducir los riesgos de inhalación de las sustancias que desprenden los equipos de copiado, además de revisar periódicamente que el equipo esté operando correctamente, pero en caso de que estas medidas no sean suficientes y que el personal que lo utiliza presente malestares, se deberán utilizar mascarillas y guantes, en particular a la hora de manipular los consumibles.

En la manipulación de consumibles se debe ser muy cuidadoso, ya que el tóner llega a contener en su fórmula pigmentos como negro de humo o negro de carbono, resinas termoplásticas, benzopirenos, nitrobenzopirenos, magnetita, dióxido de silicio, cobre y otros químicos que pueden causar problemas si una persona se expone de manera prolongada a ellos. Cabe aclarar que la composición del tóner varía según el fabricante y que en condiciones normales el operario no tiene contacto directo con él, pero el cartucho puede llegar a romperse o tener polvo suelto y llegar al organismo por inhalación y provocar problemas que van desde irritación de la mucosa de vías respiratorias y ojos y dolores de cabeza, hasta el desarrollo de sarpullido crónico y cáncer, si la exposición es prolongada. Para reducir estos riesgos lo mejor que se puede hacer es usar mascarillas y guantes y evitar soplar al tóner y al equipo para eliminar el polvo. En todo caso la limpieza de una fotocopiadora debe hacerse con una aspiradora con filtro especial y durante el proceso usar una mascarilla de carbón activado.

Otro factor de riesgo de uso prolongado de fotocopiadoras es el sobrecalentamiento del equipo, el que, sumado a una ventilación deficiente, afecta la calidad del aire del espacio en que se encuentre ubicado. Contar con una buena ventilación reduce la concentración de monóxido de carbono en el aire y el ozono. El sobrecalentamiento también puede ocasionar quemaduras, las que son más frecuentes al cambiar los consumibles, particularmente al reemplazar el cartucho de tóner. El riesgo de quemadura se puede evitar si el cartucho no se cambia inmediatamente después de utilizar la máquina, y en la mayoría de los equipos lo mejor es desconectar la máquina y esperar a que se enfríe antes de hacer el reemplazo, lo que puede tomar hasta una hora. Como ya mencionamos, mantener el equipo en buenas condiciones es fundamental para garantizar su correcto funcionamiento y reducir los riesgos, por ello las tareas de mantenimiento periódico son clave. Además, debe evitarse consumir alimentos y bebidas en el área de fotocopiado, y operar el equipo cuando la tapa no se encuentra correctamente cerrada, ya que la exposición a la luz puede ocasionar daños oculares. Finalmente, si el equipo presenta alguna falla, incluso una que puede ser considerada tan básica como el atasco de papel, es necesario que se notifique al encargado y sea esa persona la que solucione el problema, evitando manipular el equipo si no se tiene el conocimiento necesario, pues la situación podría empeorarse.

Esperamos que estas recomendaciones te sean de utilidad. Recuerda que en TEC Electrónica contamos con un extenso catálogo de fotocopiadoras TOSHIBA de la más alta calidad. No te olvides de seguir las indicaciones de operación para obtener el máximo desempeño de tus equipos y reducir los riesgos que pudieran presentarse.

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